Avances científicos en Valencia: nuevas estrategias para restaurar la visión perdida
Más de 1.200 investigadores y profesionales de la visión de 40 países se dieron cita en Valencia entre el 23 y el 27 de agosto dentro del XXVII Encuentro Bienal de la Sociedad Internacional de Investigación sobre el Ojo, ISER 2026.
Telmo Quirós, Oftalmólogo clínico y cirujano refractivo·actualizado 03 de septiembre de 2026

Bajo un objetivo común —devolver visión donde hoy no se puede—, se presentaron 1.004 comunicaciones orales que pivotan sobre tres ejes: regeneración de los nervios corneales, mecanismos del dolor en la superficie ocular y reconstrucción de los circuitos que unen ojo y cerebro. Para el paciente que llega a mi consulta con una lesión corneal que no termina de recuperarse o con un ojo seco que duele sin causa aparente, este tipo de congresos importa: aquí se decide qué tratamientos aterrizarán —y cuáles no— en los próximos cinco o diez años.
Nervios corneales: lo que de verdad sostiene la superficie del ojo
El Instituto de Neurociencias, centro mixto de la Universidad Miguel Hernández de Elche y el CSIC, fue una de las voces españolas con más presencia. Su grupo de Neurobiología Ocular centró buena parte de su participación en los nervios de la córnea, esa malla de fibras que actúa como el parabrisas del ojo: detecta el roce, avisa y dispara el parpadeo y el lagrimeo. La investigadora Mª Carmen Acosta expuso cómo responden esos nervios ante una lesión o una inflamación, y por qué esa respuesta puede cronificarse. Almudena Íñigo Portugués, en la misma línea, presentó datos sobre tratamientos capaces de favorecer la regeneración de esas fibras y la recuperación funcional tras una agresión. Si trabajas con láser, con cirugía refractiva o simplemente con un paciente con ojo seco moderado-severo, la promesa es concreta: regenerar la inervación, no solo lubricar.
Dolor ocular y nuevas terapias: qué filtrar del ruido
Otra mesa redonda reunió a Víctor Meseguer y Ariadna Díaz-Tahoces como chairs de una sesión dedicada al papel de los canales iónicos —las puertas celulares que detectan y transmiten estímulos— en el dolor de la superficie ocular. Buena parte del dolor que me describen en consulta no tiene una causa visible en la lámpara de hendidura; ahí es donde esta línea puede cambiar la película. Paralelamente, Laura Frutos Rincón participó como chair y ponente en una sesión sobre terapias neurotróficas, e insistió en un punto que me importa como clínico: de nada sirve regenerar un nervio si no sabemos qué efecto tiene sobre la sensibilidad y el propio dolor. Acosta ejerció además como chair de la sesión vinculada al proyecto europeo Restore Vision, centrada en enfermedades raras oculares con opciones terapéuticas aún muy limitadas.
Qué te llevas a tu próxima revisión
Tres ideas que quiero que te queden de este congreso:
- La córnea no es solo una lente. Su red de nervios manda y recibe señales; cuidarla significa tratar también la inflamación, no solo añadir lágrimas artificiales.
- Dolor ocular sin hallazgos. Si tu oftalmólogo no ve «nada» y tú sigues con molestias, la biología de los canales iónicos y los nervios corneales puede estar explicando lo que la lámpara de hendidura no detecta.
- Investigación básica = tratamientos futuros. Los 1.004 trabajos de ISER 2026 no llegan mañana a tu farmacia, pero marcan qué ensayos clínicos veremos en cinco años. Pregunta en consulta por los avances en neurotrofismo corneal; pocos centros los aplican todavía, pero conviene saber dónde se están probando.
La restauración de la visión no empieza en el quirófano: empieza en una sala de conferencias en Valencia donde alguien presenta cómo hacer que un nervio vuelva a crecer. Y eso, créeme, es la mejor noticia que podía traerte este septiembre.