Traumatismos oculares: por qué la mayoría de las cegueras son evitables
Según los datos que acaba de publicar el Ministerio de Salud de Perú, solo en lo que va de 2026 sus hospitales han atendido 8.586 lesiones y traumatismos oculares.
Telmo Quirós, Oftalmólogo clínico y cirujano refractivo·actualizado 31 de agosto de 2026

En mi consulta lo veo cada semana: llega alguien con un ojo medio cerrado, dolor agudo y la típica tranquilidad de quien piensa que no será tanto. Suele ser bastante.
La anatomía del desastre cotidiano
El coordinador nacional de la Estrategia Sanitaria Nacional de Salud Ocular y Prevención de la Ceguera del Minsa, el Dr. Harvy Honorio Morales, lo resume sin rodeos: el trauma ocular es la primera causa de ceguera unilateral, es decir, perder visión de un solo ojo, tanto en niños como en adultos. Lo que más me preocupa como cirujano refractivo es que los mecanismos son absurdamente evitables. La córnea, ese parabrisas transparente del ojo, recibe el golpe mientras el paciente no llevaba ni unas gafas de protección.
Las causas más frecuentes que recoge el reporte: accidentes domésticos, actividades recreativas y deportivas, agresiones físicas, trabajo industrial, agrícola, construcción y accidentes de tráfico. Los perfiles que más aterrizan en urgencias son varones jóvenes, manuales, en pleno rendimiento. Aquí la estadística coincide con lo que me encuentro en quirófano.
Más del 90 % se podían haber evitado
Este es el dato que debería escocer: más del 90 % de las lesiones oculares pueden prevenirse con medidas básicas. Protección laboral adecuada, cinturón de seguridad, cero pirotecnia en manos de curiosos, cero manipulación de químicos sin guantes y gafas, y nada de alcohol al volante.
Si algo te entra al ojo o sufres un golpe, la regla es sencilla y no admite excepciones: no frotes, no presiones, no intentes sacar nada que esté clavado. Si fue una salpicadura química, lava con agua limpia abundante y corre al oftalmólogo. Dolor intenso o persistente, pérdida de visión, sensibilidad a la luz, lagrimeo, enrojecimiento o sangrado son señales para correr, no para esperar a ver si pasa.
Veredicto de trinchera
Como clínico me repito una cosa: el ojo es un órgano expuesto, frágil y sin recambio. La prevención cuesta diez euros en gafas de seguridad; la cirugía de córnea o retina sale por miles y no siempre devuelve lo perdido. Si trabajas en lo que trabajas, si tienes hijos que juegan con lo que no deben, si conduces o te subes a una moto, protégete. La próxima estadística de ceguera evitable debería tener tu nombre fuera de ella.