El auge de los stents oculares: una nueva era en el tratamiento del glaucoma
El titular es seco y clínico, como debe ser: openPR.com publica "Eye Stent Market Trends: Advancing the Future of Glaucoma Care".
Telmo Quirós, Oftalmólogo clínico y cirujano refractivo·actualizado 31 de agosto de 2026

No tengo delante el cuerpo del informe, así que no voy a inventar cifras; pero el simple hecho de que un análisis de mercado dedique espacio a los stents para glaucoma me confirma algo que llevo años viendo en el quirófano. El glaucoma ha pasado de ser una condena de colirios de por vida a tener sobre la mesa opciones quirúrgicas cada vez menos invasivas. Cuando la industria y la clínica empujan en la misma dirección, el paciente es el primero en notarlo.
Lo que cambia con un stent
Un stent ocular no sustituye al tratamiento médico; lo complementa o, en casos seleccionados, lo descarga. La lógica de las MIGS —cirugía de glaucoma mínimamente invasiva— es la que explico al paciente en la silla: menos tejido manipulado, recuperación más corta, presión intraocular más estable. Para quien arrastra un glaucoma leve o moderado y ya se harta de las gotas, la conversación sobre stents ha dejado de ser teoría. Cada vez es más una decisión concreta con marca, indicación y condiciones. Lo que aún no tengo claro —y por eso no lo afirmo— es a qué velocidad ese mercado se traduce en opciones reales accesibles en consulta.
Mientras tanto, en la trinchera de la optometría clínica se mueve algo paralelo que sí puedo diseccionar con datos encima de la mesa.
La consulta de Narang: tratar, no solo mirar
La doctora Anita Narang, al frente de Island Eyecare en Victoria (Canadá), ha sido reconocida por sexto año consecutivo por ThreeBestRated® como una de las tres mejores optometristas de la ciudad. Dieciséis años de consulta le han servido para algo más que para acumular premios: para redirigir la práctica hacia lo crónico, que es donde el paciente nota de verdad la diferencia.
Lo que me interesa del caso no es el reconocimiento, sino el modelo. Island Eyecare ha pivotado del "tómate las gotas y vuelve en seis meses" a un esquema agresivo: diagnóstico avanzado de ojo seco y enfermedad de superficie ocular, con tecnología y protocolos propios. La clínica acaba de recibir de InMode un reconocimiento por haber superado los 10.000 pacientes tratados con su tecnología para ojo seco crónico, según recoge FinancialContent. Eso no es marketing; es volumen clínico sostenido, y eso es lo que sostiene cualquier protocolo a largo plazo.
Pero la noticia real está en lo que están montando alrededor:
- Tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) seca, con tecnología pensada para pacientes que hasta ahora solo recibían el consuelo de "venga a revisión".
- Evaluación de la mecánica del parpadeo, una variable que llevo años viendo infravalorada y que cambia por completo el manejo del ojo seco cuando se mide de forma objetiva.
Como apunta el propio equipo de Narang, el objetivo no es solo aliviar síntomas. Es rearmar el modelo completo: diagnóstico, tratamiento, educación y seguimiento dentro del mismo circuito clínico.
Qué preguntar antes de decidir
Si te han ofrecido un stent para tu glaucoma, o si llevas años con colirios y sospechas que hay margen para algo más, las preguntas son concretas y no negociables:
- Qué tipo de stent proponen y para qué rango de presión intraocular está indicado en tu caso concreto.
- Si se combina con cirugía de catarata —lo más habitual en MIGS— o va por separado.
- Qué seguimiento postoperatorio exige y quién lo asume.
- Y si lo que te preocupa es el ojo seco crónico o una DMAE incipiente, busca centros que midan y traten, no solo que pidan revisión cada año.
La regla de oro sigue siendo la misma que aplico en mi consulta: si tu oftalmólogo solo te receta y no te explica el plan a medio plazo, cambia de oftalmólogo. Si el mercado de stents para glaucoma sigue el rumbo que apunta ese titular de openPR.com, pronto habrá más opciones reales encima de la mesa. De las que ya están funcionando en consulta, el modelo Narang es un espejo donde mirarse.