Riesgo de ojo seco tras la cirugía refractiva: por qué la PRK es más agresiva que el LASIK
Me topo con esto hoy en la Academia Americana de Oftalmología y mi primer pensamiento es: “Por fin lo dicen en voz alta”.
Telmo Quirós, Oftalmólogo clínico y cirujano refractivo·actualizado 08 de septiembre de 2026

La PRK y el ojo seco postoperatorio: lo que no te suelen explicar antes de operarte
El titular es claro: la queratectomía fotorrefractiva, o PRK, parece conllevar un mayor riesgo de desarrollar ojo seco en las fases tempranas tras la cirugía, comparado con el LASIK. Es una distinción que, en consulta, cambia el panorama para el paciente que elige entre una técnica u otra.
Más allá del bisturí láser: la superficie ocular es clave
Llevamos años sabiéndolo en el quirófano, pero la noticia lo pone sobre la mesa con un sello de autoridad. La PRK elimina el epitelio corneal —esa capa más superficial— para aplicar el láser. El LASIK, en cambio, crea un colgajo. Esa diferencia anatómica, esa mayor agresión en la superficie, es la raíz del problema. Los nervios corneales que regulan la producción lagrimal se dañan más en la PRK. Resultado: un ojo seco más intenso y prolongado en los primeros meses. No es una sorpresa para quien opera, pero sí un dato vital para ti, el paciente, que debes sopesar con tu cirujano.
¿Qué significa esto para ti en la consulta?
Cuando evaluamos a un candidato a cirugía refractiva, una de las primeras preguntas es: “¿Notas sequedad?”. Si tu test de Schirmer o tu tiempo de ruptura lagrimal (TBUT) son limítrofes, este dato de la AAO pesa. No es que la PRK esté vetada, pero la balanza se inclina. El LASIK podría ser una opción más amable para tu superficie ocular en el postoperatorio. Y si necesitas PRK por la anatomía de tu córnea —la córnea, ese parabrisas del ojo—, entonces el plan postoperatorio debe ser agresivo: lubricación intensiva desde el minuto cero, antiinflamatorios precisos y seguimiento estrecho.
El veredicto desde la trinchera
Mi consejo, siempre el mismo: pregunta. Pregunta a tu oftalmólogo por los estudios de superficie ocular preoperatorios. Pregunta por las tasas de ojo seco que maneja con cada técnica. No te conformes con un “se le pasará”. La cirugía refractiva es segura y eficaz, pero el ojo seco postoperatorio es la complicación más frecuente y la que más afecta a la calidad visual inmediata. Esta noticia no invalida la PRK, una técnica excelente para córneas finas o deportistas. Simplemente nos recuerda que hay que individualizar, medir y planificar. Tu visión no es un ensayo; es la que usarás para leer, trabajar y ver a los tuyos. Trátala con el rigor que merece.