Cómo el exceso de azúcar diario compromete la salud de tu retina y visión
Lo cuenta sin rodeos Xavier Subiràs, cirujano de retina y cataratas de IMO Grupo Miranza, en una entrevista reciente en La Vanguardia: cuando los vasos sanguíneos se deterioran por un mal control…
Telmo Quirós, Oftalmólogo clínico y cirujano refractivo·actualizado 29 de agosto de 2026

Lo cuenta sin rodeos Xavier Subiràs, cirujano de retina y cataratas de IMO Grupo Miranza, en una entrevista reciente en La Vanguardia: cuando los vasos sanguíneos se deterioran por un mal control metabólico, la visión también puede verse comprometida. "La retina es uno de los tejidos con mayor actividad metabólica del organismo y depende de una buena circulación sanguínea para funcionar correctamente", explica. Para entendernos: la retina es el sensor de la cámara del ojo, y si los vasos que la alimentan se deterioran, la imagen se nubla o se pierde sin avisar.
Azúcar de diario, no el del domingo
Subiràs acierta al separar dos cosas que muchos pacientes me confunden en consulta: un helado el domingo no le va a romper la retina, pero convertir el exceso de azúcar en hábito sí termina pasándole factura. "No es un dulce puntual lo que supone un problema, sino convertir el exceso de azúcar en un hábito", sostiene. El riesgo se construye con refrescos, bollería industrial y ultraprocesados que, además de disparar la glucosa, desplazan del plato la fibra, las vitaminas, las grasas insaturadas y todos esos nutrientes que la retina necesita para mantenerse. La OMS ya recuerda que la diabetes mal controlada puede dañar con los años los vasos sanguíneos de varios órganos, incluidos los ojos, y llegar a provocar una pérdida permanente de visión. En lenguaje de paciente: el azúcar que metes cada día se acaba notando en el fondo de ojo.
La dieta mediterránea como medicina, con datos
Conviene dejar el "come sano" vacío y mirar cifras reales. El estudio EYE-RISK, publicado en Ophthalmology, siguió a dos cohortes europeas con 4.996 participantes y concluyó que quienes más se apegaban a la dieta mediterránea presentaban un 41% menos de riesgo de desarrollar degeneración macular asociada a la edad (DMAE) avanzada que los que menos la seguían. Verdura, fruta, pescado, frutos secos y aceite de oliva no son postureo wellness: son lo que mantiene la retina nutrida y los vasos en su sitio. Subiràs lo resume sin tapujos: si tu dieta es pobre, tu retina lo acaba pagando.
Qué pedir antes de la siguiente revisión
Antes de encadenar unas gafas nuevas o un chute de vitaminas milagrosas, conviene pasar por el mostrador equivocado: el del endocrino o el del médico de cabecera, para confirmar glucemia, hemoglobina glicosilada y tensión arterial. La retina no se cuida solo con colirios; se cuida con metabolismo en orden y revisión oftalmológica periódica, sobre todo si hay diabetes, hipertensión o antecedentes familiares de DMAE. Si llevas años abusando del azúcar y aún no te has hecho un fondo de ojo, esta es la llamada de atención que estabas esperando.