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Una columna de Telmo Quirós

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Miopía magna y traumatismos oculares: cómo identificar el riesgo de desprendimiento de retina

Los datos que Infobae desgrana con el oftalmólogo Carlos Wong Morales son los que repito casi a diario en consulta: las personas con miopía alta multiplican por diez el riesgo de rotura retinal y…

Telmo Quirós, Oftalmólogo clínico y cirujano refractivo·actualizado 20 de septiembre de 2026

Miopía magna y traumatismos oculares: cómo identificar el riesgo de desprendimiento de retina

Los datos que Infobae desgrana con el oftalmólogo Carlos Wong Morales son los que repito casi a diario en consulta: las personas con miopía alta multiplican por diez el riesgo de rotura retinal y concentran más del 40% de los desprendimientos de retina. Un golpe en el ojo, aunque parezca trivial y no duela en el momento, puede ser el detonante semanas después. Y, ojo, el problema rara vez avisa con dolor.

Miopía alta y golpe: la combinación que más me preocupa

La miopía alta deforma el globo ocular, lo alarga como un globo que se infla de más. Esa longitud extra estira la retina y crea zonas débiles en la periferia, degeneraciones que pueden vivir ahí, silenciosas, durante años sin síntomas. El láser refractivo que tantos pacientes me piden actúa sobre la córnea, el parabrisas del ojo, pero no acorta el globo: el riesgo de rotura se queda donde estaba. Cuando ese ojo ya de por sí frágil recibe un cabezazo, un pelotazo o un manotazo a destiempo, el vítreo —esa gelatina que llena el interior del ojo y se vuelve más líquida con los años— encuentra la grieta y empuja por detrás.

Las señales que no admiten espera

Aquí va el triaje que aplico en mi consulta y que cualquier miope alto debería grabarse:

  • Destellos de luz nuevos o persistentes, sobre todo en penumbra.
  • Moscas volantes que aparecen de golpe o que aumentan en pocos días.
  • Visión borrosa que no mejora con tu graduación habitual.
  • Una cortina oscura que tapa parte del campo visual, desde un lado o desde arriba.

Si el desprendimiento alcanza la mácula, el centro de la retina, la zona que sirve para leer y reconocer caras, el daño sobre la visión central puede ser definitivo. Por eso insisto: cualquiera de estos signos no es cita en quince días, es llamada hoy.

Qué se hace cuando el ojo avisa

Cuando la retina se ha roto pero todavía está adherida, el láser alrededor de la rotura forma una cicatriz que sella la zona. Bien indicado, frena el avance y se hace en consulta en minutos. Si el líquido ya se ha filtrado detrás, la conversación cambia: vitrectomía o cerclaje, según el tipo y la extensión de la rotura. El desprendimiento seroso —vinculado a estrés, embarazo o uso de corticoides— a veces se reabsorbe sin cirugía. El regmatógeno, el que parte de una rotura retinal, exige quirófano sin demora.

Miopía alta: revisión anual del fondo de ojo, te pongas como te pongas. Golpe en el ojo: revisión aunque no duela ni parezca nada. Destellos nuevos, moscas nuevas, cortina que cae: no esperes a mañana. La retina no avisa dos veces.