Por qué septiembre es el momento clave para revisar tu salud retiniana
Septiembre llega cargado de polvo, pólenes y, según cuentan los medios, de campañas para revisarse la vista.
Telmo Quirós, Oftalmólogo clínico y cirujano refractivo·actualizado 12 de septiembre de 2026

La agencia EFE ha lanzado un aviso que me toca de cerca: con el Día Mundial de la Retina a la vista, colegas de todo el país empujan cribados y exploraciones de fondo de ojo para cazar a tiempo tres patologías que se llevan por delante la visión de muchos pacientes sin avisar —la degeneración macular, el desprendimiento de retina y la retinopatía diabética. Llevo años diciéndolo en consulta: la retina no avisa, y cuando avisa, suele ser tarde.
Tres diagnósticos que no perdonan
Vamos a diseccionar lo que realmente se cuece en estas campañas. La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) deteriora la mácula, esa zona central de la retina que necesitas para leer, reconocer caras y conducir. El desprendimiento de retina es una urgencia: cuando la retina se separa del tejido que la nutre, las células mueren por minutos, no por semanas. Y la retinopatía diabética avanza en silencio durante años mientras la glucosa alta va royendo los capilares de la retina, hasta que un día el paciente nota manchas o pierde visión.
El fondo de ojo —esa exploración rápida e indolora que muchos viven como un trámite— es la única herramienta capaz de detectar las tres antes de que hagan daño irreversible. Punto. No hay app, no hay suplemento milagroso, no hay gafa inteligente que sustituya al oftalmoscopio y a quien sabe mirar con él.
Qué hacer si llevas meses sin pasar por consulta
Si tienes más de 50 años, fumas, hay antecedentes familiares de DMAE, o eres diabético y llevas más de un año sin una revisión con tu oftalmólogo, este septiembre es un buen momento para pedir cita. No para una graduación de gafas en la óptica del barrio —eso no sirve para descartar nada de lo anterior—, sino para una exploración completa que incluya fondo de ojo bajo dilatación pupilar. Dato clínico: la dilatación permite ver hasta la periferia retiniana, donde empiezan muchos desprendimientos.
Y si ves moscas volantes nuevas, flashes de luz o una cortina oscura que avanza desde un lado, no esperes a septiembre ni a octubre ni a la próxima campaña. Acude a urgencias oftalmológicas esa misma tarde. La diferencia entre conservar visión o perderla se mide en horas, no en semanas. Aplícate la máxima de la consulta: mejor una revisión de más que un arrepentimiento de por vida.