gonzalogossn.

Ciencia y claridad para tus ojos

Una columna de Telmo Quirós

Noticia

¿Dañan realmente las pantallas nuestra visión? Desmontando los mitos oftalmológicos más comunes

Según COPE, la pregunta que más ruido está haciendo en consulta es si las pantallas nos están dejando ciegos.

Telmo Quirós, Oftalmólogo clínico y cirujano refractivo·actualizado 06 de septiembre de 2026

¿Dañan realmente las pantallas nuestra visión? Desmontando los mitos oftalmológicos más comunes

La información disponible no permite sostener una afirmación tan rotunda, pero sí confirma algo menos espectacular y bastante más útil: el uso cotidiano de la tecnología está obligando a revisar los hábitos visuales, especialmente cuando las pantallas aparecen desde edades tempranas y crece la preocupación por la miopía.

Yo no diagnostico por titulares. En la consulta separo tres problemas distintos: el impacto de los hábitos diarios, la salud de la superficie ocular y los defectos visuales que requieren una valoración oftalmológica. Mezclarlos en una sola alarma sobre “ceguera” sirve para generar clics, no para cuidar la visión.

La pantalla no sustituye a una exploración

El Tiempo recoge entre las recomendaciones de los especialistas hacer pausas frente a las pantallas, parpadear con frecuencia, no frotarse los ojos y consultar periódicamente al oftalmólogo. Son medidas sencillas. No requieren comprar filtros milagrosos ni convertir la mesa de trabajo en un laboratorio.

Parpadear importa porque la superficie ocular necesita distribuir la película lagrimal. Cuando una persona permanece concentrada ante una pantalla, su rutina visual cambia. Si aparecen molestias persistentes, visión borrosa o cualquier síntoma que se repite, hay que dejar de adivinar y pedir una valoración. El ojo no se examina con una aplicación móvil ni con consejos de redes sociales.

La preocupación aumenta cuando el uso de pantallas comienza a edades tempranas. La información publicada por El Tiempo la relaciona con las alertas de los oftalmólogos sobre la salud visual y la miopía. Pero una alerta no equivale a una cifra ni permite atribuir automáticamente cada caso a una única causa. En niños y adolescentes, la respuesta sensata es vigilar la visión y consultar con regularidad, no esperar a que el problema se haga evidente en el aula o en casa.

Nutrición, lentillas y cirugía: tres asuntos diferentes

COPE recoge las explicaciones del doctor Enrique Aguado, oftalmólogo y director médico de Oftalvis Málaga, sobre varios factores que condicionan el bienestar ocular. Entre ellos aparecen la alimentación, los riesgos asociados al uso cotidiano de lentes de contacto y las opciones de cirugía refractiva.

Aquí conviene frenar otra confusión frecuente. Una dieta rica en antioxidantes y vitaminas específicas puede formar parte del cuidado general de las estructuras oculares, según lo señalado por el especialista. Eso no convierte un alimento en tratamiento ni permite prometer que una pauta nutricional detendrá cualquier deterioro visual. En oftalmología, “ayudar a proteger” y “curar” no son sinónimos. Conviene no mezclarlos.

Con las lentes de contacto ocurre algo parecido. No son peligrosas por definición, pero tampoco son un accesorio inocente que se pueda utilizar sin control. El hecho de que se mencionen riesgos asociados a su uso cotidiano basta para recordar una regla elemental: higiene, indicaciones claras y revisión cuando haya molestias. Si el ojo duele o la visión cambia, no se negocia con el calendario; se retiran las lentes y se consulta.

La cirugía refractiva también aparece en el análisis de Aguado, pero que exista como opción no significa que sea adecuada para cualquier persona. Antes de hablar de corregir, hay que evaluar. La córnea —el parabrisas del ojo—, la graduación y el estado ocular forman parte de esa decisión. El procedimiento correcto empieza con una indicación correcta, no con una promesa comercial.

Mi veredicto clínico

Las pantallas merecen atención, sobre todo en edades tempranas y cuando desplazan los descansos y la vigilancia visual. Pero el material publicado no demuestra que estén “dejando ciegos” a los usuarios. La frase es demasiado grande para los datos disponibles.

Haga pausas. Parpadee. No se frote los ojos. Revise periódicamente su visión y la de sus hijos. Si usa lentes de contacto, no ignore las molestias. Y antes de plantearse una cirugía refractiva, exija una evaluación oftalmológica completa.

La medicina ocular no necesita alarmismo. Necesita diagnóstico, seguimiento y decisiones ajustadas a cada paciente.